Thaye Dorje, Su Santidad el XVII Gyalwa Karmapa, comparte este mensaje tras las recientes inundaciones ocurridas cerca de la frontera entre Nepal y Tíbet.
Queridos amigos del Dharma,
Me ha entristecido profundamente conocer las devastadoras inundaciones y corrientes de lodo y escombros que han golpeado a las comunidades cercanas a la frontera entre Nepal y Tíbet.
En muy poco tiempo, casas, carreteras, puentes y medios de subsistencia han sido arrasados. Muchas personas han perdido la vida, muchas otras siguen desaparecidas y un gran número de familias han quedado separadas de sus seres queridos o sin refugio ni bienes de primera necesidad. El sufrimiento causado por una catástrofe de esta magnitud no afecta únicamente a los seres humanos, sino también a los numerosos animales y demás seres vivos cuyo entorno ha sido destruido.
No puedo imaginar la confusión, el miedo y la profunda sensación de pérdida que deben estar experimentando las personas afectadas y las familias de quienes siguen desaparecidos. Todo lo que puedo ofrecer es mi corazón, mis oraciones y una humilde reflexión basada en las enseñanzas del Buda.
Según estas enseñanzas, la vida no está definida por un principio o un final absolutos. Se despliega de manera continua, dependiendo de causas y condiciones. Las formas físicas surgen y desaparecen; sin embargo, esto no significa que toda conexión, todo significado o todo amor se pierdan.
Cuando perdemos a alguien querido, es completamente natural que nuestro corazón se sienta apesadumbrado y alterado. Puede que su presencia física ya no esté con nosotros, pero el amor que compartimos, el significado que aportaron a nuestras vidas y las cualidades que encarnaron continúan viviendo en nosotros. Podemos honrarles haciendo perdurar esas cualidades con compasión, valentía y cuidado hacia los demás.
Mis oraciones y pensamientos están con todos aquellos a quienes ha alcanzado esta calamidad: quienes han fallecido, quienes siguen desaparecidos, los heridos, quienes han perdido a seres queridos y todos aquellos que han perdido sus hogares y sus medios de subsistencia.
También deseo expresar mi profundo agradecimiento por la incansable labor de los equipos de rescate, el personal sanitario, la policía, el ejército, las comunidades locales y los voluntarios. Su valentía, compasión y entrega desinteresada brindan apoyo y esperanza en un momento de enorme dificultad.
Pido a todos nuestros monasterios, centros y amigos del Dharma en Nepal, Tíbet, India y en todo el mundo que mantengan en sus corazones a todas las personas afectadas. Por favor, dedicad el mérito de vuestra práctica del Dharma y vuestras aspiraciones a las víctimas de esta catástrofe y a todos aquellos que trabajan para prestar ayuda.
Animo a quienes puedan ofrecer ayuda material a que lo hagan a través de organizaciones de ayuda fiables. Tanto si podemos contribuir materialmente como si no, nuestras oraciones y aspiraciones pueden ser beneficiosas.
Que todos los seres estén libres del sufrimiento y de las causas del sufrimiento.
Con mis oraciones,
Thaye Dorje, Su Santidad el XVII Gyalwa Karmapa




